ÉXITO DE LA «VELADA DE PASCUA 2026» CON HOMENAJE A TONECHO LORENZO Y ÁNGEL ANGUEIRA / NICO RODRÍGUEZ, DANI CASTRO, ÁLVARO PAMPÍN Y SAMU MARFO DESTACADOS
Fotos cedidas por cuatro de los grandes protagonistas
La Villa de Padrón sigue manteniendo viva la llama del deporte de los guantes gracias al incombustible técnico y promotor Sergio Seco. Desde 1998, el impulsor padronés, continúa inflamando el ánimo de los aficionados al boxeo de la antigua comarca de Iria Flavia por medio de la clásica «Velada De Pascua» que, año tras año, acerca a las orillas del rosaliano río Sar a la flor y nata del boxeo galaico.
Y este pasado viernes, el Pabellón Centro Escolar volvió a abrir sus puestas para dar acogida a un espectacular evento boxístico que, además, permitió entrever el altruismo del organizador con el acto de homenaje rendido a los otrora deportistas locales como el exboxeador Angel Angueiray el exbaloncestista Antonio «Tonecho» Lorenzo, recocimiento que contó con la presencia de la Teniente de Alcalde Chus Campos Varela y del Concejal de DeportesLuis Mariño. Según palabras del promotor, «Ha sido un orgullo poder reconocer sus trayectorias».
La fiesta del boxeo se prologó con el combate entre Anxo Martínez, del Gimnasio Simón, y el zurdo Brais Pérez del Flow Combat quien se hizó con el triunfo merced a sus mejores y más potentes golpes –provocando una cuenta protectora– así como a su buen dominio de las distancias.
Buen combate, el segundo, entre Andrés Leira del Club Sporting Sada de José Sanmiguel, y Mario Núñez que entrena a las órdenes del otrora alumno destacado del Club Deportivo Sagabox –y actual técnico– Alberto «Rayo» Rosales. Lúcido comienzo de Nuñéz que, sin embargo, fue contrarrestado por Leira durante el segundo y parte del tercero, para anotarse el triunfo.
Diego Céspedes, del Turbo Box, destacó llevando la iniciativa, proyectando más golpes, sobre todo en el tercer asalto en el que provocó una cuenta protectora, frente al batallador púgil del Gimnasio Simón Rubén Palomares. Victoria para el representante orensano.
Como había anticipado en reseña anterior, el boxeo académico, las electrizantes y precisas series de golpes y el ágil ritmo que imprimió al combate el boxeador de la Escuela de Boxeo Azteca Box coruñesa, Ávaro Pampín, marcaron la senda victoriosa frente a la gran envergadura del hercúleo y poderoso púgil Jaime Recasens, del Flow Combat-TBC.
No hay quinto malo, y menos en esta ocasión al tratarse de Nico «Petardito» Rodríguez, el ídolo local y triunfador en las 2 anteriores ediciones, quien comenzó con ímpetu, ganas de agradar, y algo acelerado, durante el primer asalto ante Miguel Pardo del Sporting Sada. Sergio Seco –secundado en la esquina por Cristian Teira– serenó en el descanso a su discípulo, que ya salio más entonado durante los 2 asaltos posteriores, conservando la iniciativa y el ardor combativo que le llevaron a lograr la victoria final.
En el combate protagonizado por Luis Arturo «Vene»–sustituto de Manu Míguez por lesión de última hora– y Hugo Polo del Club Sporting Sada que dirige José Sanmiguel, obtuvo la victoria el púgil de la localidad situada en la la ria de Betanzos.
Una pequeña incidencia, quizá producida por el roce de algún espectador, motivó que la cámara enfocara hacía una zona del patio de sillas interrumpiendo, durante unos minutos, la visión del combate entre Samu Marfo yEzequiel «Bala» Barrul del Ludus Box Artabrum capitaneado por el incombustible Carlos Vilariño. El triunfo final lo obtuvo el discípulo de Rafa Gil.
Y como cierre y broche de oro a otra excelente edición de la gran clásica velada pascual genuinamente padronesa, se disputó el esperado combate entre el abanderado del Team Thunder Aarón González y el emblemático boxeador del Club Deportivo Sagabox Dani Castro. Sobre ese duelo anticipé que el marinense es un experto táctico en lograr ventaja en los «break» e intentaría imponer su alto ritmo. Pero también advertí, que se podría encontrar con el excelente dominio del boxeo a distancia del discípulo de Rafa Gil, y debería superar la barrera que le impondrían los potentes directos, con ambos puños, del boxeador arbense.
A raíz de lo visto sobre el cuadrilátero padronés, el boxeador arbense no solo se impuso desde la distancia con directos de ambas manos sino que, además, incluyó un repertorio de ganchos entre los guantes de su oponente que le facultaron para conquistar la victoria obteniendo, desde mi punto de vista, la matrícula de honor en el combate y de la velada.
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