MANUEL PLANAS OTERO RENOVARÁ SU PROCLAMACIÓN COMO PRESIDENTE DE LA FGB / OPINIONES Y COMENTARIOS SOBRE OTROS TEMAS DEL BOXEO

En su momento, la Xunta de Galicia, por medio de La Secretaría General para el Deporte estableció el año 2022 para que todas la federaciones deportivas celebrasen el periodo electoral del que saldrán los nuevos dirigentes.

Así lo comunicó, e hizo público el órgano institucional del que es secretario José Ramón Lete Lasa. Un gran porcentaje de las federaciones autonómicas han decidido continuar con los mismos federativos.

En el caso concreto de la Federación Gallega de Boxeo está confirmado que, el próximo sábado día 12 de noviembre, la Asamblea General del Boxeo procederá a la proclamación de Manuel Planas Otero como único candidato que se presentó al proceso electoral del ente autonómico del boxeo gallego.

Manolo Planas lleva 12 años presidiendo la FGB, desde la cual dio gran impulso al boxeo de base gallego con la puesta en marcha de las distintas ligas y torneos de Boxeo de Formas en Edad Escolar, dentro de los cuales se creó un apartado para competidores con Diversidad Funcional y Veteranos, actividades que se vieron afectados por la pandemia. Su capacidad de trabajo y espíritu conciliador consiguió hacer posible la organización de los Campeonatos de España de todas la categorías, que se celebraron en el Polideportivo Novo Mesoiro de Coruña.

Hablando de otros temas, me apetece comentar que en todo acontecimiento boxístico que se precie, van quedando ecos que pueden percibirse desde dispares puntos de vista a la hora de evaluar y opinar sobre los resultados de los combates. Solo los actos intranscendentes, aquéllos en que no existe controversia popular, suelen pasar desapercibidos o son olvidados.

En el plano deportivo, y teniendo en cuenta la subjetividad que rodea al boxeo, es tradicional que surjan arco iris de opiniones. Ya lo adelantó don Ramón de Campoamor al decir que «nada es verdad ni mentira, todo es según el color del cristal con que se mira«. Lo que no puede ser de recibo, es tratar de imponer la propia opinión en base a que es su casa y el que paga manda, o aquel otro que al opinar echa el respeto y educación por la ventana, tachando de ladrones e hijos de mala madre a quienes emitieron un veredicto que no le complace.

En otros de los eventos boxísticos que he visto, hubo detalles que puede que hayan escapado a la atención de muchos seguidores como las expresiones de jubilo ante las victorias, o los gestos de amargura en las derrotas. Todos son perfectamente válidos, siempre y cuando no existan circunstancias ajenas a la deportividad y el respeto que las enturbien. Se entiende el júbilo en el triunfo, pero sobran celebraciones con excesivo engreimiento y soberbia; se comprende la decepción de la derrota, pero se aborrecen innobles gestos disconformes. Son detalles que se alejan de la ética boxística y que, particularmente, no comparto.

Existen otras filosofías boxísticas que inciden de forma positiva en el buen nombre del boxeo. Como por ejemplo la proverbial frase: «lo he dicho siempre, que entre tener campeones o personas, me quedo con esto último», que fue acuñada por un reconocido técnico vigués cuando se le preguntó sobre el comportamiento de algunos boxeadores de cara al público en general.

En el boxeo – al igual que acontecía en la antigua Roma con la esposa del cesar – no solo hay que ser noble y deportivo, sino parecerlo. Hay incluso boxeadores aficionados que con el guante derecho predican deportividad y respeto, y con el izquierdo amenazan guillotinar a sus oponentes. En este aspecto, el ego y la falta de urbanidad, han puesto en evidencia a algún que otro boxeador y entrenador.

Y por último, también me tomo la licencia de hacer un ruego a todos aquéllos entrenadores apasionados del boxeo que se esfuerzan por organizar veladas y eventos boxísticos con los que activar las carreras de sus discípulos, y que, además, agasajan a los competidores con un trofeo conmemorativo: por favor, que se cumpla sin distinción el acto protocolario de entrega de galardones. No es ético, que los boxeadores profesionales reciban su distinción de manos de representantes institucionales, patrocinadores u otras personalidades, y que a los boxeadores olímpicos se les coloque el trofeo sobre la lona, o lo reciban directamente del director de combate.

Montaje con el anuncio de los Campeonatos de España de Boxeo Aficionado en Coruña 2016 y el Campeonato de España de Boxeo de Formas en Orense 2015 promovidos por Manuel Planas.

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