UN INELUDIBLE COMPROMISO LABORAL IMPIDE AL CAMPEÓN GALLEGO DE PROMESAS 2019 NOÉ BLANCO PICADO SU PARTICIPACIÓN EN LA 4ª EDICIÓN NOIA FIGHTER´S

Los tiempos covidianos han perturbado los cimientos del mundo boxístico, y son varios los jóvenes valores que han visto frenada su pujante actividad. Ejemplo de ello es Noe Blanco Picado ( Lugo, 1999 ) novel promesa del boxeo gallego perteneciente a la disciplina de la Escuela de Boxeo Azteca – Box. Laureado como Campeón Gallego de Promesas 2019 con tan solo media docena de lides pugilísticas, el próximo viernes iba a reaparecer en la 4ª edición de la Noia Fighter´s, pero compromisos laborales ineludibles de última hora le impiden tomar parte en la velada de boxeo orquestada por el Club de Lucha Noia en colaboración con el Mamba Fight Club.

Noé Blanco Picado y la medalla de Campeón Gallego de Promesas. cedida

Este joven Técnico Superior en Dietética, rama que le apasiona y en la que espera desarrollar su futuro laboral, reside en Coruña ampliando conocimientos sobre nutrición, y compaginando la lectura y los entrenamientos con un empleo temporal de mozo de almacén. Me puse en contacto con él, y lo que transcribo a continuación, y que él mismo ha contado, refleja el perfil de un novel boxeador de mente preclara, con los pies asentados en pragmáticos cimientos, centrado en sus aspiraciones laborales y en sus ansias deportivas.

¿ Como te hiciste adepto al boxeo, por afición innata o existe algún cómplice que te haya reclutado para la causa de los guantes ?

– Comencé practicando otras modalidades de combate, como el Kickboxing, en mi ciudad natal durante unos años. Más adelante, a finales del 2017, empecé a tomarme los entrenamientos mucho más en serio y viajaba desde Lugo a Coruña entre semana para entrenar. Mi primer entrenador aquí fue Roberto Maroñas, y con él tuve mi primera experiencia en el ring debutando en Kickboxing, acompañado también de su hijo Cristian Maroñas en la esquina. En el 2019 pude matricularme en A Coruña para continuar con mis estudios y seguir entrenando aquí. Ese mismo año empecé a realizar los primeros entrenamientos en la Escuela de Boxeo Azteca Box con Luis Suárez y Andrés Valeiro. Fueron Roberto y Cristian Maroñas los que me llevaron por primera vez al Azteca y gracias a ellos a día de hoy estoy centrado completamente en el noble arte.

En el año 2019 circulabas a la pujante velocidad boxística que te llevó a la cúspide de la categoría Promesas del boxeo gallego. ¿ Los tiempos pandémicos han ralentizado esa progresión tuya ?

– Obviamente la situación derivada de la pandemia no ha sido fácil para nadie y supuso un cambio muy drástico en nuestras vidas a todos los niveles. En el ámbito deportivo, factores como tener que entrenar solos en casa, sin material, con la incertidumbre de no saber cuándo se volvería a competir… constituyeron un obstáculo que solamente se pudieron superar a base de capacidad de adaptación.

Muy joven alcanzaste laureles autonómicos, y sigues teniendo un porvenir expectante a pesar del parón covidaino. ¿ Tienes en mente alguna meta, alguna planificación teórica que llevar a la práctica, o algún sueño que intentes llegar a alcanzar ?

– En cuanto a metas dentro de este deporte, creo que lo más importante es mantener los pies en la tierra y centrarse en disfrutar del boxeo e ir  mejorando día a día. Daré el 100% en los desafíos que me vayan viniendo y el tiempo me pondrá donde me tenga que poner.

Cada boxeador, dentro de la ortodoxia boxística, es distinto a los demás. Todos nacen con su innata cualidad. ¿ En tu genuina forma de boxeo, hay impreso algún código de barras que indique que perteneces a alguna escuela o disciplina particular ?

– Creo que no tengo un estilo cerrado que se identifique con alguna escuela en concreto. Mi boxeo aún se está formando y tanto Luis como Andrés saben perfectamente como pulirlo, ellos adaptan diferentes escuelas y estilos para sacar lo mejor de cada uno de nosotros.

Sí que hay ciertos códigos con los que me identifico cuando estoy boxeando, por ejemplo me gusta sacar la escuadra y el cartabón, como dice Luis, para trazar diferentes ángulos, típico de la escuela de Uzbekistán. También suelo realizar bastantes giros y cambios de paso defensivo . . . en el Azteca tenemos mucha escuela y este viernes lo podréis comprobar con el debut de Brais. Hay una frase de mi entrenador con la que también me identifico cuando estoy dentro de las 16 cuerdas: ¨Valentía y sentidiño a partes iguales¨.

Yo quiero plagiar la frase mas célebre de la cultura española, para acuñar el perfil de este competidor que merece el éxito laboral, y por añadidura, el deportivo. Porque el joven boxeador Noe Blanco «limpia, fija y da esplendor» al boxeo gallego.

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