RETROSPECTIVA DE 2018 / EMPATE LIGUERO ENTRE GALICIA Y EUSKADI

Un triunfo por incomparecencia en la división de 52 kilos, una victoria por decisión dividida en el peso welter-ligero, y 2 combates ganados antes del límite en las divisiones reina y máxima, hicieron posible que el equipo gallego alcanzase un empate en su debut en la liga Marathon Bet de Boxeo.

El primer punto para el equipo gallego lo obtuvo, sin tener que pasar por la posterior ducha, el boxeador del barrio herculino de los Mallos David Aller, al ser declarado ganador por incomparecencia de Alberto Sevilleja, del equipo vasco. 

De Jordan Camacho ya dijimos que sería un difícil rival para Kike «Rayito» García, pero el pupilo de La Vieja Escuela empezó dominando el primer asalto manteniendo la distancia y golpeando a la contra. En el segundo y tercer asalto el Rayito vigués cambió la táctica y entró en el terreno corto con valentía. En esa distancia el boxeador del equipo olímpico español es muy experto y, poco a poco, fue puntuando y acercando la victoria hacia su rincón en un gran combate de ambos púgiles. Victoria de Camacho por unanimidad de los jueces-árbitros.

En la división de los 60 kilos, el combate entre Abdellati Tetef y el boxeador caboverdiano del Veni Box orensano Wilson Tavares Sousa, se decantó hacia el equipo vasco por decisión unánime. El púgil caboverdiano afincado en al ciudad de Las Burgas, realizó un buen primer asalto, pero las largas intermitencias entre combate y combate le pasaron factura. No supo encontrar su distancia, y a partir del segundo asalto el cansancio fue in crescendo, lo que motivó su derrota.

El segundo triunfo para el equipo gallego, surgió de los guantes de Olmo De Paz Doradoquien a partir del segundo asalto se volvió en vendaval boxístico, espoleado por el aliento de los asistentes, y consiguió el triunfo por decisión dividida ante Neajme Chimo. Al final, en las declaraciones para LaLiga4Sports, dio muestras de su deportividad y saber estar. Contento por el valor de su triunfo ante un buen adversario. «Doy la enhorabuena a un buen rival», dijo, y continuó reconociendo que, «dentro de un gran combate cualquiera de los dos pudo haberse llevado el triunfo».

Dentro de la división welter, se ofició un duelo entre dos irredentos enemigos íntimos que no necesitan preguntarse nada, pues se conocen con los ojos cerrados tanto con guantes, como sin ellos. Combate de tú a tú entre campeones de España, con festival de mensajes ( alzando el guante al aire ) a los jueces-árbitros cada vez que alguno de ellos creía haber conectado un buen golpe. El árbitro principal, llamó la atención a los contendientes sobre este aspecto. Al final se decretó la victoria por puntos a favor de Jon Jader, ante el boxeador marinense Aarón González.

Un nuevo punto para Galicia, lo anotó el boxeador del Polideportivo Saudade Aran Cruz ante Anuar Ouchi. Dentro de la división reina, el pupilo de Amoedo se ha convertido en un gran boxeador que siempre responde en los grandes momentos. A pesar de que alguno no contase con él, ya que no es un portento técnico, Aran Cruz, pega y encaja; es muy centrado y batallador; siempre está bien preparado y por consiguiente, posee un buen fondo físico. Ayer volvió a demostrarlo en Coruña con su triunfo antes del límite frente al representante vasco. En la declaraciones posteriores el boxeador olívico, comentó que «había empezado un poco flojo, pero apreté y conseguí un triunfo. Esta victoria en la Liga de Boxeo me sube los ánimos en un año que no fue muy bueno».

 Dentro del semipesado Dazi Khalidov se impuso al batallador Carlos Padín por ko técnico ( toalla desde la esquina ) al comienzo del segundo asalto. Con una gran planta física y mucha más envergadura que su oponente, el representante del Euskobox Green, demostró una gran potencia en el primer asalto forzando dos cuentas de protección hacia su adversario. El decano Amoedo, con el gran acierto que siempre le caracterizó durante su larga trayectoria, lanzó la toalla para poner fin al pleito deportivo.

Un espectacular uno-dos de Martiño Río, puso fin a las hostilidades, sumando el punto del empate final. Foto retransmisión La LigaSports

En el combate final del encuentro, el seleccionado gallego obtuvo el punto del empate merced al triunfo del bi-campeón de España Martiño Río frente a Guillermo Fernández. Aunque su contextura física no lo dejaba entrever, el boxeador vasco se mostró muy rápido, de hecho, el propio Martiño confesó en las declaraciones finales que había recibido algunas inesperadas manos de su oponente. Aunque, en realidad, eso no fue más que un espejismo. El tranquilo boxeador burelense volvió a demostrar que, además de ejercer en causas jurídicas, sabe pleitear en el cuadrilátero, y con su innata cualidad de saber aplicar la ley del mínimo esfuerzo en sus acciones pugilísticas, vence, y convence, a sus antagonistas. Un fenomenal uppercut lanzado por el letrado burelense, provoca una cuenta protectora a favor del tocado púgil vasco en el segundo asalto. Apenas un minuto más tarde, un majestuoso uno – dos  dirigido al rostro del bueno de Guillermo Fernández, hizo que volara la toalla de la claudicación desde la esquina vasca.

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